| Ciclones en Cuba: siguen aullando los trasnochados de Miami La Habana, 15 sep (AIN) A pocas jornadas de azotar a Cuba recientes
huracanes, Miami demostró que se afianza como burdel político que sólo apuesta al
derrumbe de la Revolución, en el afán de recuperar propiedades y privilegios en la Isla.
Los politiqueros anticubanos emprendieron las especulaciones acerca
del futuro de la nación caribeña, blanco inmediato de los ataques de sus viejos y
frustrados enemigos, publica el sitio digital Rebelión.
Algunos de los portavoces de la gusanera miamense auguraron el
desplome del sistema socialista en Cuba y el comienzo de una soñada república bananera
sostenida por Washington, señala la publicación alternativa con sede en España.
Añade que -desconociendo a priori la estirpe y capacidad del pueblo
cubano- la mafia floridana pronosticó el derrumbe de la estructura nacional de la Isla,
la aparición de epidemias y la incapacidad de las autoridades de La Habana para enfrentar
los efectos de los ciclones.
Los más acérrimos enemigos de la Revolución no ocultaron su
júbilo ante la tragedia originada por los recientes ciclones que golpearon a Cuba.
El sitio digital reseña que sectores autodefinidos como moderados,
pero igualmente interesados en destruir el sistema socialista en Cuba, condicionaron
cualquier ayuda humanitaria norteamericana a la Isla.
Por efecto del bloqueo yanqui, miles de cubanos residentes en los
Estados Unidos son privados de enviar remesas a sus familiares o de visitar la Isla,
mientras que las empresas norteamericanas son imposibilitadas de vender a Cuba materiales
indispensables para enfrentar los estragos de los ciclones.
El pueblo cubano, por su parte, sigue enfrascado en la
recuperación, al tiempo que recibe ayuda de numerosos países, ninguna condicionada, y
todas superiores a la irrisoria ofrecida por Washington (100 mil dólares), menor al
salario que percibe anualmente un empleado de la Casa Blanca.
Para desconcierto del burdel de Miami y del propio régimen de
George W. Bush, los cubanos sabrán sobreponerse a los más recientes desafíos de la
naturaleza, como lo han hecho ante la guerra económica, comercial y financiera de
Washington y las agresiones de terroristas asentados en la Florida, subraya la
publicación. |