| Espectaculares
lanzamientos de Gustav Elena Milián y
Maritza Padilla
Pinar del Río, 1 sep (AIN)
Gustav, catalogado por muchos especialistas como el más fuerte huracán sentido en Cuba
en el último medio siglo, con sus vientos arrolladores provocó espectaculares
lanzamientos en Pinar del Río.
Entre los más curiosos sobresale el levantamiento en peso de
un ómnibus de transporte urbano de la base de Viñales, para después enviarlo a una
distancia de 100 metros y caer en perfecto clavado en una barranca.
Del hecho fueron testigos los vecinos del área, que
asombrados confesaron no haber visto jamás fuerza eólica igual, en esa tierra famosa en
el mundo por la belleza de su valle, escoltado por mogotes casi exclusivos en el mundo.
Otro vuelo de talla extra, fue el de las vigas de acero de la
cubierta de la terraza del restaurante de La Ermita, que al salir disparadas dieron un
salto perfecto sobre la instalación, donde se degustan los más típicos platos criollos,
por turistas procedentes de Europa y trabajadores cubanos destacados, fundamentalmente.
Pero sin dudas, Gustav ensañado con la foresta de esta
porción occidental, proporcionó una muestra curiosa, al desprender de la tierra a una
palma real, símbolo nacional, y enviarla en "brazos" de un laurel, que a pesar
de estar algo reclinado, le brindó abrigo con su frondoso follaje.
Este hecho dejó impresionada a Caridad López, de 71 años,
pobladora del batey del otrora ingenio azucarero José Martí, de San Cristóbal, una de
las localidades más abatidas por el meteoro que afectó por varias horas el 30 de agosto,
con rachas de vientos de hasta 340 kilómetros por hora.
Esos lanzamientos forman parte de los perjuicios de Gustav en
Pinar del Río, muy agudos en distintos sectores socioeconómicos.
Otro dato peculiar: dos días posteriores a la tragedia, 10
palomas blancas posadas en los restos de una vivienda del poblado de Taco Taco,
permanecían inmóviles, como si tuvieran conciencia de la tragedia. |