Marcos Alfonso
Servicio Especial de la AIN
Misión del alma es el nuevo documental que nos regala el
sobresaliente creador de las imágenes, Roberto Chile.
El tema: los poderes sanadores del arte, filosofía que esgrimen el
artista Alexis Leyva (Kcho) y la tropa que lo acompaña en la infatigable labor de la
Brigada Martha Machado en la Isla de la Juventud.
Este testimonio toca fibras hondas, no solo por las calamidades
provocadas por los fenómenos atmosféricos, sino que enaltece y saca a flote los
sentimientos espirituales de los damnificados.
Chile requirió de poco menos de dos decenas de minutos para
hacernos vibrar cuando apreciamos las imágenes por la Televisión Cubana, en las cuales
apremios y sensibilidad van de la mano.
La solidaridad, esa que se ha forjado a lo largo de los años en los
cubanos, sobre todo en tiempos de reclamos urgentes, posee en las vistas del filme el
espacio imprescindible y dignificante para que sepamos de la obra acometida por la Brigada
Martha Machado.
El nombre de esta promotora cultural, aún se halla, desde la
memoria de su espíritu, acompañando a los pineros. Ahora lo hace desde la impronta de su
hijo, Kcho, pintor que ha trocado la sutileza de los pinceles y el barro, para entregarse
en cuerpo y alma a reconstruir, junto a los coterráneos, la isla de sus sueños.
Como él, Ernesto Rancaño, Kelvis Ochoa, David Torrens, Iván Soca,
Pancho Amat y su Cabildo del Son
y muchos otros integrantes de la cruzada ofrendan
doble sudor: el de las presentaciones artísticas y el que vierten en la ayuda para
levantar lo destrozado por los impenitentes meteoros.
La cinta ofrece el testimonio de quienes hoy nada poseen, salvo el
espíritu por empinarse ante lo catastrófico y un corazón en medio del pecho capaz de
abrirse a la sensibilidad de la imprescindible canción, el urgente poema o la espontánea
risa por el chiste.
Todo se funde como en una pieza de hormigón humano incapaz de
quebrarse. Monolito humano de vital recurrencia ante situaciones a que nos enfrenta la
Naturaleza en este mundo de clima ya incierto.
Junto a Roberto Chile, su fiel equipo de realización, con el cual
ha obsequiado siempre el ejercicio espiritual de ver más allá de la mirada común:
contemplarnos por dentro.
"Lo trascendente no es la obra audiovisual, sino la obra humana
de Kcho y su tropa a tiempo completo en la isla. Estos 17 minutos no pueden más que
asomarnos a lo que hacen estos hombres por el pueblo pinero en la hora precisa",
confesó a este periodista. "Junto a ellos he crecido, le han nacido flores a mi
corazón"
No niego que el dinero hace falta como valor de cambio.. Pero la
travesía de Kcho y su tropa por este pedazo isleño de Cuba, demuestra la existencia de
otros patrones regentes del hacer en las personas. Los billetes carecen de razón cuando
se ponen en juego los valores del alma y los principios.
Misión del alma, nos hace mejores como humanos ante la obra de ese
creador que es Kcho, acompañado por la Brigada, quienes hacen renacer a la Isla de la
Juventud.