| Reflexiones de Fidel
Castro: STELLA CALLONI(Otros artículos de Fidel Castro)
2008-11-23
Su libro La operación Cóndor denuncia una serie de atroces crímenes
cometidos recientemente por Estados Unidos contra los pueblos de América Latina y
constituye un texto clásico para comprender lo que significa el imperialismo yanqui. Es
la denuncia más objetiva y detalladamente documentada que hasta hoy he leído,
insuperable en su estilo y elocuencia. Impresiona la lista de eminentes figuras, militares
y civiles, vilmente asesinadas dentro o fuera de sus respectivos países, entre ellas
prestigiosas personalidades, religiosos como el arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo
Romero, los generales chilenos Schneider y Prats, presidentes de otros países,
así como la conspiración en Chile, que concluyó con la muerte de Salvador Allende y el
establecimiento de un gobierno fascista. Hubo presidentes de Estados Unidos directamente
involucrados, como Nixon, Reagan y Bush padre. En nuestro país StelLa es conocida
por esa obra.
En días recientes, lo que llamó de
nuevo mi atención sobre la autora argentina fue la ponencia presentada en la Conferencia
Internacional "Revolución e Intervención en América Latina", que tuvo lugar
en Caracas, de la que envió una copia a Cuba.
Nos habla de la invasión silenciosa
en todos los frentes: el arma de la desinformación, la recolonización de América
Latina, "el patio trasero" como la "reserva estratégica" del imperio,
la contrainsurgencia operativa, los golpes "suaves", la intoxicación
informática, agrupaciones de izquierda actuando junto a sectores golpistas de extrema
derecha; el poderoso enemigo que ataca deliberadamente el alma de los pueblos, su cultura
y su identidad; avanzadas coloniales y colonialismos tardíos.
Nos recuerda que la brutal invasión
de Panamá, el 20 de diciembre de 1989, estuvo precedida por una campaña
desinformativa que, en este caso, logró penetrar en sectores progresistas y de izquierda;
la manipulación informática sobre las razones que adujo Estados Unidos para invadir el
pequeño país de poco más de dos millones de habitantes -dividido en dos por un enclave
colonial que la potencia hegemónica mantenía desde principios del siglo pasado-,
increíble y burda, aún es imposible entender cómo paralizó América Latina. Hasta hoy
-nos dijo- se ignora que allí murieron miles de personas. "Panamá fue la Guernica
de América".
Después añade que las Naciones
Unidas desempeñaron "una presencia de papel en todos estos conflictos".
Al Qaeda, nacido de las propias
entrañas del imperio, es un típico ejemplo de un enemigo que el poder hegemónico ubica
a su antojo donde lo necesita para justificar luego sus acciones, como a lo largo de su
historia fabricó enemigos y atentados destinados a favorecer sus planes de dominación.
El pretexto de la Seguridad Nacional de Estados Unidos para justificar sus crímenes fue
trazado mucho antes de los atentados que desplomaron las Torres Gemelas el 11 de
septiembre de 2001.
Así por el estilo continúa
esgrimiendo argumentos y pruebas irrefutables. Lo escribe en no menos de
20 páginas de apretada síntesis. Expresa sincera admiración por los procesos
revolucionarios de Cuba y Venezuela, por su lucha valerosa en las proximidades de la
metrópoli neocolonial.
Para comprender el sentido de esa
lucha, baste recordar algunas de las frases pronunciadas por George W. Bush, presidente al
que restan sólo 58 días para concluir su actual mandato como jefe del imperio.
En medio de la crisis que azota al
mundo, declaró en la reunión cumbre de la APEC que tiene lugar en Lima:
"Por más de una década el
mercado libre probó ser una vía eficaz.
"El crecimiento económico en
esta región podría ser ilimitado y es algo que concierne a los pueblos libres. Todo
país que sea honesto con su pueblo, contará con el apoyo de Estados Unidos.
"Nuestros socios pueden estar
seguros de que la agenda compasiva de Estados Unidos se mantendrá.
"Seguiremos inspirando al
mundo.
"Que Dios los bendiga."
Hay que ser incurablemente cínico
para hacer tales afirmaciones. Mientras eso se proclamaba en Lima, de Estados Unidos
llegaban noticias sobre la gravedad de la crisis y el creciente número de
desempleados. Las empresas de las industrias automotrices reclaman con urgencia una
parte de los 700 mil millones de dólares destinados a afrontar la crisis más
fuerte desatada en decenas de años. Aseguran que la quiebra de una sola de
las grandes empresas del sector originaría el despido de dos millones y medio de
trabajadores. Son cifras siderales de dinero y de afectados en el país que
pretende seguir inspirando al mercado.
Las elecciones de hoy en Venezuela
son complejas por la situación creada con las lluvias, el número de colegios, la elevada
cifra de votantes inscritos por cada uno de ellos, el empleo de los recursos mediáticos y
el abundante dinero que la oligarquía y el imperialismo emplean para confundir a los
votantes, pero el gobierno bolivariano actúa con dignidad, se preocupa por los daños que
ocasionan las lluvias excesivas, y combate con la firmeza y decisión que inspiran las
causas justas.
Cualquiera que fuese el resultado de
los comicios para elegir las autoridades locales y regionales, no será fácil apagar la
llama encendida de la Revolución.
Creemos mucho más en las verdades
de Calloni que en las cínicas mentiras de Bush.
Fidel Castro Ruz
Noviembre 23 de 2008
Hora: 11 y 36 a.m
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