Ana
Esther Zulueta
Nueva Gerona, 3 oct (AIN) "Imagínese cómo me puse cuando
recibí el donativo, me alegré mucho, en mi situación y con tres muchachos", fue la
expresión de la damnificada Yadieska García, residente en la Isla de la Juventud.
La joven vio cómo los vientos de Gustav abatieron su casa, motivo
por el cual hoy vive en una facilidad temporal (caseta de madera techada con tejas
infinitas) y su caso es uno de los 27 de derrumbe total de vivienda del asentamiento
semiurbano de Los Mangos, a 18 kilómetros de esta ciudad.
Comentó que gracias a la solidaridad de pueblos hermanos recibió
ropas para ella y los niños, un módulo de aseo que incluyó, jabones, paquete de
detergente, sábana, toalla, máquina de afeitar y desodorante, y otro de alimentos
enlatados, granos y café.
Manuel Mateo, del grupo económico del Consejo de Defensa Municipal,
informó que se han recibido donativos del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones
Unidas, de Organizaciones No Gubernamentales religiosas de México y Cuba, y de países
como España, Panamá e Islas Caimán.
Por esa vía se han recepcionado módulos de alimentos y de higiene,
mosquiteros, mantas impermeabilizadas para techos, pomos para almacenar agua, agua
embotellada de mesa, frazadas, cobertores y tejas de zinc, apuntó el también
vicepresidente de la Asamblea del Poder Popular en el ultramarino municipio cubano de Isla
de la Juventud, 160 kilómetros al sur de La Habana.
Explicó que algunas de las donaciones, sobre todo las referidas a
alimentos, se distribuyeron a la población mediante la red minorista, en tanto otras
favorecieron a las familias más afectadas de zonas de la parte Este de la Isla, que
sufrieron los mayores daños de los huracanes.
En tanto, Marlene Villavicencio, delegada del Instituto Cubano de
Amistad con los Pueblos, destacó los mensajes de solidaridad y apoyo llegados, tras el
paso de los meteoros, desde Francia, Italia, Alemania, Suecia, Argentina, Suiza, Islas
Caimán y en especial de Islas Guadalupe.
Mateo subrayó que la población agradece mucho los gestos de
solidaridad de los países hermanos, así como la presencia de los máximos dirigentes
cubanos en los lugares afectados, quienes no dudaron incluso en destinar grupos
electrógenos a tres viviendas sin escatimar el costo.
María Isabel Barreras, vecina de Ciro Redondo, otra de las
comunidades rurales más afectadas, comentó: "Me he sentido muy contenta con todos
los donativos que me han dado, hoy me entregaron las tejas y al interesarme por el importe
me dijo la técnica de la Vivienda, que es gratis".
La mujer, de unos cincuenta años, agradeció el aporte de Venezuela
y ponderó a la Revolución cubana y a todos los países que de una forma u otra están
ayudando a Cuba y concluyó: "Estoy muy contenta y agradecida... Ya yo tengo mi
techo".