| La paz ganada por la
abstinencia Por: Margarita Carmona
(ACN)
Si existió o no Lísistrata es bien difícil de averiguar, pero haya vivido
o no esa señora valiente, el sabio y escritor Aristófanes, nacido en el año 450 a.n.e,
la utilizó como heroína de una obra que aún hoy, es considerada entre las más
importantes de la dramaturgia griega.
Aunque como todo griego que se respete Aristófanes era dado
a las tragedias, en esta obra, salpicada de humor y con final feliz, dejó un mensaje
claro: desde esa remota época, mientras unos hombres vivían para matarse en guerras,
siempre hubo quien quiso la paz.
(La historia evidentemente tiene tendencia a repetirse.)
Cuenta la obra que Lisístrata, casada con un soldado
ateniense, estaba harta de que su esposo jamás estuviera en casa y ella viviera con el
susto permanente de quedarse viuda.
Hábil como era reunió a las mujeres de las ciudades
contrincantes y las convenció con bastante trabajo - que la única manera de
obtener la paz, era declarando una huelga sexual contra sus maridos.
Atenienses, espartanas y damas de otras de las llamadas
polis (ciudades) griegas iniciaron una huelga de piernas cruzadas.
La idea en principio cayó como una bomba, pero dio
resultado. Faltos de amor y sexo, los hombres firmaron la paz y las mujeres pusieron fin
de su huelga.
Lisístrata se ha convertido en un símbolo del esfuerzo
organizado y pacífico en favor de la paz. Existe en la actualidad una acción teatral que
lleva su nombre y que reúne a miles de actores de todo el planeta que el Día Mundial de
la Paz, el 30 de enero, representan la obra de aquel antiguo escritor griego.
Lisístrata quiere decir en griego: la que disuelve los
ejércitos. |