Cuba Agencia Cubana de Noticias botones.jpg (6140 bytes)
                    
Salud
Cultura
b-ecologia.gif (684 bytes)
Ciencia
Deportes
Economía
Efemérides
Curiosidades
Mujer
Especial

Fidel Castro

 

Artículos 
Mensaje al pueblo y su repercusión

José Martí

Pensamiento

Literatura

Más sobre el terrorista Luis Posada Carriless


Agencia Bolivariana de Noticias
Agencia Bolivariana de Noticias

aplogo_ain.gif (3658 bytes)

telam.jpg (7743 bytes)

may11333logovietnam05.jpg (2297 bytes)
 

 

 

 

El salto que hacía falta lo dio un pez

Por: Margarita Carmona

IctiostegaCuando ya la evolución de la vida estaba en el agua, la naturaleza —tan compleja como es—, se dio a la tarea de ganar la tierra.

En este par de líneas anteriores estamos hablando de miles de miles de años entre un hecho y otro.

Formados los primeros síntomas de vida en los medios acuáticos, algunas de las formas primitivas más desarrolladas "necesitaron" ir a la tierra a buscar alimentos, aunque muchas siguieron poniendo sus huevos en el agua.

El caso más conocido es un pez llamado ictiostega que vivió hace 360 millones de años, aunque nadie quita que fuera antes. Es de hecho por su forma un pez que se volvió un primitivo cuadrúpedo y al cual le debemos de alguna manera la vida actual.

Fue el ictiostega el que dio ese salto que hacía falta en el desarrollo vital del planeta Tierra. A partir de él surgirían con el tiempo los primeros batracios y anfibios, y en la larga cadena de seres que habitaron nuestro planeta mucho después, aparecimos nosotros.

Un equipo de paleontólogos de la Universidad británica de Cambridge estudiaron un fósil de este particular animal y llegaron a la conclusión de que medía poco más de un metro; tenía 4 patas con tres articulaciones cada una, que le permitían el desplazamiento en la tierra, pero también poseía aletas, escamas y otras características propias de los peces.

Al estudiar el oído interno de esta especie de "pez terrestre", se supo que oía bien bajo el agua gracias a un sistema de audición muy similar al de los peces actuales: el ruido es percibido gracias a una burbuja de agua contenida en una cavidad.

Fue un enigma la transición zoológica entre los peces, los anfibios y los primeros animales vertebrados que caminaron sobre la Tierra, y aunque aún quedan interrogantes, el hallazgo del fósil del ictiostega ocurrido en 1971 en Escocia abrió un camino.

Pero quedan baches, como el llamado "hueco de Romer", un espacio al que los científicos llaman así en honor de Alfred Sherwood Romer, un paleontólogo de Harvard, Estados Unidos, quien buscó sin conseguirlo fósiles de este tipo que por alguna razón, se perdieron.

Encontrar el fósil que recibió el nombre de Pederpes Finneyae correspondió a la investigadora británica Jenny Clark y según la revista científica "Nature", se encuentra muy bien conservado a pesar de los más de 300 millones de años que tiene sobre sí.
Tenía el ictiostega patas y deditos que le permitían moverse sobre la tierra, pero durante mucho tiempo siguió poniendo sus huevos en el agua, desde la cual asomaba sus ojos globulados para captar pequeños insectos y comer.

Todo ocurrió como vemos paso a paso, a lo largo de millones de años hasta llegar a nuestros días, lo cual no quiere decir que la evolución se haya detenido ni que por caprichos de la propia naturaleza un día empecemos a ir hacia atrás y terminemos convertidos en peces.

No hay cabida para los sustos, el desarrollo siempre es hacia adelante y para mejorar. Lo único malo pudiera ser que nosotros, los mismos humanos que estamos sobre la Tierra gracias a animales anteriores que supieron adelantar, echemos por tierra con nuestra conducta irresponsable con el Planeta lo que tanto trabajo dio: hacernos llegar con nuestras virtudes y defectos hasta el sol de hoy.

 

División de la Agencia de Información Nacional (AIN) Fundada el 21 de mayo de 1974 Calle 23 No. 358  esquina a "J" Vedado. La Habana, Cuba
Director General: Esteban Ramírez Alonso Editora-Jefa: Iliana García, Realización: Elio Delgado, Arístides Sotonavarro, Margarita Carmona, Evelyn García y Odalys Moreno