La Habana, 24 feb (AIN)
El General de Ejército Raúl Castro señaló hoy que asume la responsabilidad de
Presidente del Consejo de Estado con la convicción de que el Comandante en Jefe de la
Revolución Cubana es uno solo.
"Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien, es insustituible y el pueblo continuará
su obra cuando ya no esté físicamente; aunque siempre lo estarán sus ideas, que han
hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país
representa", dijo Raúl al clausurar la sesión constitutiva del Parlamento.
A propuesta suya, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó continuar
consultándole al líder histórico de la Revolución las decisiones de especial
trascendencia para la nación, sobre todo las vinculadas a la defensa, la política
exterior y el desarrollo socioeconómico del país.
También explicó que el máximo órgano de gobierno, en plena concordancia con la
opinión del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, eligió como Primer
Vicepresidente del Consejo de Estado a José Ramón Machado Ventura, designado a su vez
Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros.
Raúl reiteró que sólo el Partido, garantía segura de la unidad de la nación
cubana, puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder,
por ser la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.
Señaló que el proceso de institucionalización iniciado en los años 70, requiere hoy
día una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la
administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen.
En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno, acotó el
Presidente del Consejo de Estado.
Expresó que no hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como la cubana,
en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas.
Manifestó que los agoreros internacionales de la muerte de la Revolución intentaron
presentar a su favor las críticas surgidas durante el estudio y reflexión de su discurso
el 26 de julio en Camagüey, sin comprender que se trataba de un debate crítico dentro
del socialismo.
En nombre del pueblo agradeció las expresiones de solidaridad, respeto, cariño,
aliento y legítima preocupación para con Fidel, que emitieron jefes de Estado y de
Gobierno, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, destacados intelectuales
y simples ciudadanos de todos los confines del mundo, tras publicarse su Mensaje el
martes.
Respecto a las declaraciones ofensivas y abiertamente injerencistas del imperio y
algunos de sus más cercanos aliados, señaló que el Departamento de Estado se apresuró
a anunciar la continuación del bloqueo en correspondencia con la política de la actual
administración.
¡Qué poco conocen a nuestro pueblo, tan orgulloso de su plena independencia y
soberanía!, dijo.
En relación con las dificultades internas, la determinación de las prioridades y el
ritmo de su solución, Raúl dijo que partirá invariablemente de los recursos disponibles
y del análisis profundo, racional y colegiado, por los órganos competentes del Partido,
el Estado o el Gobierno, y en los casos que sea necesario, previa consulta con el pueblo.
Tras recordar que en diciembre habló del exceso de prohibiciones y regulaciones,
informó que en las próximas semanas se comenzarán a eliminar las más sencillas, en
tanto la supresión de otras tomará más tiempo debido a que requieren un estudio
integral y cambios jurídicos.
En este aniversario 113 del inicio de la Guerra Necesaria, son realmente muchos y
difíciles los retos, ante ellos, tengamos presente lo expresado por Fidel en su
Reflexión publicada el pasado 10 de diciembre, cuando alertó: "El rostro ceñudo de
Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y
no de qué lado se vive mejor", concluyó el Presidente de los Consejos de Estado y
de Ministros.