Néstor Núñez (Servicio Especial
de la AIN)
La decisión de Fidel Castro de no aspirar ni aceptar el cargo de
Presidente del Consejo Cubano de Estado y Comandante en Jefe, ocasionó cierta algarabía
y traumas más allá de las fronteras de la Isla.
Ciertamente, para el pueblo cubano el gesto del máximo líder
resulta valiente, ético, responsable y muy acorde con los principios de honestidad y
modestia que le han hecho merecer el reconocimiento y el respeto del que goza y gozará
dentro y fuera de su Patria.
Desde luego, es un paso serio en la historia nacional. Pero lo
trascendente es que, contrariamente a lo acariciado por quienes abogan por un país de
vuelta a la tutela imperial, la institucionalidad revolucionaria en Cuba, aún perfectible
en muchos sentidos, permite afirmar que el peso decisivo de la voluntad mayoritaria de las
masas y la continuidad del socialismo no están amenazadas ni mucho menos.
Y es que sin disminuir la innegable influencia de Fidel Castro como
líder revolucionario nacional durante casi cinco decenios, el país ha creado las
estructuras y forjado el material humano necesarios para perseverar, perfeccionar y
desarrollar una obra política, económica y social bien ajena a los cánones
dependientes, exclusivistas y egoístas diseñados por el imperio para aquellos a quienes
estima sus servidores globales.
Por eso las agencias y otros medios de prensa radicados en La Habana
no pudieron hablar este 19 de febrero de caos, desorden, confusión y desestabilización
en la Isla luego de conocerse el mensaje de Fidel al pueblo cubano donde hace dejación de
su alto cargo estatal y explica las razones personales que lo impulsan a ello.
De todas formas, lo sabe la nación cubana, la Revolución seguirá
contando con la sabiduría y la experiencia de su principal figura, a lo cual se suma la
inteligencia colectiva de un pueblo que eleva constantemente su cultura, sus conocimientos
y su instrucción.
¿Que Cuba requiere cambios? Desde luego. Las obras humanas siempre
son perfectibles y han de marchar al compás de las exigencias que les imponen las nuevas
realidades. Pero nadie se equivoque. Mejorar, rectificar y avanzar nunca implicará morder
el anzuelo insidioso del enemigo mortal ni de aquellos que han tomado el camino de aliarse
al cancerbero mayor para intentar repartirse los despojos de la presunta víctima.
Por encima de todo están las ideas, los principios justos, el
patriotismo y la dignidad como valores que superan lo efímero de la existencia humana, y
Fidel lo sabe y lo ha inculcado constantemente al pueblo a cuyo frente ha estado en un
período histórico difícil, riesgoso, duro, pero a la vez ejemplar.
De manera que si existen ciertas histerias, traumas, preocupaciones,
alteraciones y equívocos, bien hacen en revisarse aquellos que hablan permanentemente de
Cuba sin nunca llegar a entenderla.
La Habana, 20 feb (AIN) Con emoción y madurez reaccionó la
población en todas las provincias acerca de la decisión Fidel Castro de no aspirar
nuevamente los cargos de Presidente y Comandante en Jefe.
En la ciudad de Bayamo, provincia Granma, Joaquín Milanés, jefe de
brigada en la fábrica de quesos y yogurt La Hacienda, refirió que sintió una conmoción
grande al conocer el contenido del Mensaje, porque Fidel dio todo por la libertad de Cuba
y del mundo, pero considero la decisión sabia y oportuna, en vista de su estado de salud.
Agregó que los trabajadores se mantendrán firmes, apoyarán a los
nuevos dirigentes electos y, si el momento lo exige, cada uno actuará como Comandante en
Jefe, en línea con lo orientado por el máximo líder.
Josefa Paneque, administradora de la unidad básica de producción
cooperativa Reynerio Almaguer (ganadera), del municipio de Bayamo, relató que, al oír la
información, comenzaron las reflexiones en la familia, se entendió que es una decisión
difícil, pero necesaria, y el deber del pueblo es estar más firme y combativo.
Fidel seguirá siendo el Comandante en Jefe y el guía de la
Revolución Cubana, afirmó por vía telefónica desde la Sierra Maestra, Eduardo Argote,
quien es bodeguero en el intrincado paraje de El Oro, municipio de Guisa, y lleva 16 años
como vanguardia nacional de su sindicato.
Nos conmovió la noticia, pero continuaremos adelante, y apoyaremos
las decisiones de los dirigentes que elija la Asamblea Nacional el próximo día 24,
añadió.
Por otra parte, en la ciudad de Holguín, Marlene Pupo, técnico en
contabilidad del Banco Financiero Internacional, afirmó que como siempre él seguirá
siendo nuestro Comandante en Jefe y que allá lo sepa el señor Bush".
Significó que ello es una muestra de la ética de Fidel y de su
enorme visión como estadista mundial, y manifestó que no habrá vacío alguno por su
ausencia como presidente, pues tendremos en todo momento el aliento de sus enseñanzas
como líder y guía.
El también holguinero Ricardo Estrada, jubilado del sector
gráfico, expresó que tenemos que comportarnos realistamente ante las decisiones de Fidel
y en respuesta a su obra, ser más patriotas y estar listos para demostrarle al mundo, y
en especial a los enemigos, que Cuba tendrá siempre en él al guía de todos los tiempos.
Entretanto, en Camagüey, Benito Estrada Fernández, abogado,
narrador, poeta y profesor universitario, aseveró que la decisión adoptada por Fidel es
una nueva muestra de su grandeza.
Fidel ha cumplido siempre el concepto de que toda la gloria del
mundo cabe en un grano de maíz, y sus argumentos en el Mensaje son otra prueba de ello,
añadió.
La decisión es también una renovada muestra de su confianza en el
pueblo y en el relevo para continuar el proceso revolucionario, precisó el entrevistado,
miembro del
ejecutivo provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba
(UNEAC).
Él siempre será el máximo líder de la Revolución
--subrayó--pues lo ha conquistado con su capacidad y el ejemplo, acotó Estrada.
En Santa Clara, Marta Margarita Acuña, alumna de Estudios Socio
Culturales en la Universidad Central de Las Villas (UCLV), declaró que Fidel siempre
será el líder histórico de la revolución cubana.
Marbelis Díaz, estudiante de Comunicación Social en la sede
universitaria de Santa Clara, explicó que la juventud constituye el futuro de la
sociedad, y como tal tiene que dar el paso al frente en todas las tareas asignadas y
continuar fieles al legado de Fidel.
Que no se piense el imperialismo yanqui que la Revolución va a
debilitarse, los cubanos estamos más unidos que nunca y apoyaremos cualquier decisión
que tome la Asamblea Nacional, añadió.
Lisandra Milián, estudiante de la carrera de Arquitectura en la
UCLV, expresó que los universitarios cubanos prestan profunda atención a los mensajes y
las enseñanzas del Comandante en Jefe, y continuarán al tanto de sus futuras
reflexiones, como una guía importante para la acción.
Por otro lado, en la provincia de La Habana, Omar Felipe Mauri,
presidente de la UNEAC en ese territorio, significó que la grandeza de Fidel se pone a
prueba una vez más en su mensaje al pueblo de Cuba.
Para mi generación, dijo el también diputado a la Asamblea
Nacional del Poder Popular, él es un padre que nos condujo por la historia y nos enseño
el valor de la unidad y de la inteligencia.
Expresó que el líder de la Revolución renuncia a los cargos, pero
no a ser un soldado en el campo de las ideas y su ejemplo servirá de guía a las
generaciones presentes y futuras.
Rafael Rodríguez Ortiz, director del Bosque Martiano del
Ariguanabo, opinó que Fidel demostró una vez más su sabiduría al hacer lo que se debe
en cada momento, a lo que nos tiene acostumbrados en más de 50
años.
Señaló que el máximo líder de la Revolución ha enseñado el
camino correcto a su pueblo, existen cuadros preparados para desempeñar las funciones al
frente del Estado y que los cubanos están listos para defender las conquistas del
socialismo.
Me impactó grandemente el Mensaje de Fidel, pero comprendí sus
razones y su decisión de continuar la lucha en el terreno de las ideas, manifestó el
habanero Pedro Pons Placencia.
Agregó que la cultura política del pueblo cubano se ha puesto a
prueba muchas veces y una vez más el pueblo saldrá airoso con el ejemplo de uno de los
hombres más grandes de la historia contemporánea.