| Denuncian en juicio a
Posada intentos de asesinar a Fidel Castro La Habana, 15 may (AIN) Sucesivos intentos de magnicidio contra el Presidente
Fidel Castro constituyen también cargos en el juicio simbólico en tribunal
antiterrorista La juventud acusa a Luis Posada Carriles y al gobierno de Estados Unidos.
En la última sesión de la vista oral y pública, que tiene
lugar en el Centro Recreativo Juvenil José Antonio Echeverría, los testigos coincidieron
en que para el connotado asesino la eliminación física del mandatario cubano resulta una
obsesión.
Pruebas hay, como para llenar un libro, del liderazgo de
Posada Carriles en la organización de esos planes de asesinato durante las reuniones de
los jefes de Estado y de Gobierno en Cartagena de Indias, Isla Margarita, Santo Domingo y
Panamá, en los años 1994, 1997, 1998 y 2000, respectivamente.
La práctica de pruebas permitió al tribunal conocer, sobre
todo, del intento de magnicidio durante la X Cumbre, que el propio Fidel hizo abortar con
su enérgica denuncia al mundo inmediatamente después de llegar a la capital panameña y
que, de haber tenido éxito, habría sido una masacre.
De acuerdo con esos planes, más de 34 libras de explosivos
C-4, con un radio de acción altamente destructivo en 200 metros perimetrales, serían
colocadas en el paraninfo de la Universidad, donde el líder de la Revolución Cubana
tenía previsto hablar ante miles de estudiantes.
Igualmente se habló de la detención de Posada y sus
cómplices, la negativa del gobierno de Mireya Moscoso a la solicitud de extradición, del
enjuiciamiento y condena, así como también del indulto concedido por la Presidenta días
antes de cesar en sus funciones, algo totalmente ilegal, pues el proceso era objeto de
apelación y, por tanto, no había concluido.
Había que verlos en el juicio, la pasmosa tranquilidad con
que escucharon sus respectivas condenas y es que todos sabían de antemano que era una
sentencia inejecutable, enfatizó Francisco Javier Fernández Guerra, especialista en
Derecho Penal llamado a declarar por el ministerio fiscal.
Rogelio Polanco, especialista en Relaciones Internacionales y
director del periódico Juventud Rebelde, insistió en la protección ofrecida por el
gobierno de EE.UU. a Posada y sus esfuerzos para evitar que sea juzgado como uno de los
peores terroristas que ha conocido la historia.
Primero, la Administración norteamericana se fingió sorda y
ciega para no admitir la presencia del asesino en su territorio y, cuando no fue posible
dilatar más el asunto, armó una farsa judicial, que no podía tener otro desenlace que
la puesta en libertad, sin cargo alguno, de Posada Carriles, un hombre del clan Bush y de
la CIA, añadió.
Reiteran solicitud de condena a Posada
La Habana, 15 may (AIN) Condena para Luis Posada Carriles y
el gobierno de Estados Unidos solicitó hoy el ministerio fiscal, al término de la vista
oral y pública del juicio político contra el más sanguinario terrorista del hemisferio
occidental.
Pedimos prisión para un verdugo del pueblo cubano, aunque a
esta sala de justicia hemos venido a discutir mucho más que la libertad de un monstruo, a
quien no le alcanzaría la vida para pagar por todo el daño que ha hecho, significó en
su alegato el licenciado Dyxán Fuentes Guzmán.
Puntualizó que no es odio ni deseo de venganza lo que anima
esta acusación a Posada y al gobierno de EE.UU., entre otras cosas porque sentimientos
tan mezquinos jamás han tenido cabida en el corazón de los cubanos.
Justicia es lo que quiere, necesita y reclama el pueblo de
Cuba, que no ha cesado de luchar por su libertad y dignidad y contra el cual, de manera
despiadada y desde hace más de 45 años se cometen actos terroristas, expresó el joven
fiscal.
Reiteró en su informe acusaciones que responsabilizan a
Posada y al gobierno estadounidense con atrocidades como la voladura de una aeronave civil
cubana frente a las costas de Barbados, en octubre de 1976, al primero como autor
intelectual, y al segundo por fabricar, alentar y proteger a semejantes monstruos.
Para el criminal pedimos prisión, por su responsabilidad
directa en esa y otras bárbaras acciones y al tribunal solicitamos que condene al
gobierno de EE.UU. por su apoyo a tales actos, su complicidad y compromiso con la mafia de
Miami, su doble rasero en materia de terrorismo y sus esfuerzos para garantizar total
impunidad al asesino, abundó.
Es mucho el dolor acumulado, dijo el licenciado Fuentes
Guzmán y citó frases como éstas, dichas por algunos de los testigos de cargo durante la
vista oral:
"Es el único recuerdo que tengo de mi padre";
"no pudo estar en mi graduación"; "me robaron mis sueños y mi
infancia"; "es en el mar donde más cerca de siento de papá".
Qué, sino terrorismo de Estado, ha sido la política de
permanente agresión del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, se preguntó el fiscal,
como también por qué la Casa Blanca elude certificar a Posada como lo que es, por qué
lo ampara, y reflexionó que es porque enjuiciarlo equivaldría a delatarse a sí mismo.
Descartó cualquier vestigio de animosidad en este juicio
contra el pueblo estadounidense, al que su gobierno engaña sistemáticamente y es
víctima también del terrorismo, y aseguró que nadie como los cubanos para entender y
compartir el dolor de quienes perdieron a algún ser querido en los atentados del 11 de
septiembre de 2001.
Asimismo, aludió a la terrible paradoja de que mientras el
asesino está suelto, cinco héroes cubanos guardan prisión en EE.UU. por combatir el
terrorismo.
Finalizado el informe del ministerio fiscal, los cinco jueces
que integran el tribunal se retiraron a deliberar y el juicio quedó así concluso para
una sentencia que será dictada al atardecer de este martes en el Monte de las Banderas,
en la Tribuna Abierta Antiimperialista José Martí. |