| Al descubierto culpa de Washington por libertad de Posada
Por Roberto Pérez Betancourt
La Habana, 9 mayo (AIN) Al desestimar los cargos por fraude
migratorio de Luis Posada Carriles y dejarlo en libertad, la jueza Kathleen Cardone dejó
al descubierto la responsabilidad del Gobierno estadounidense como encubridor del asesino
múltiple.
El jurista José Pertierra, quien representa a Venezuela en
la solicitud de extradición del criminal, afirmó este miércoles a la Mesa Redonda de la
radio y televisión cubana, que la decisión de la magistrada desnudó en público a la
Casa Blanca, al demostrar que trataron de manipular a su tribunal y ella no se prestó al
juego.
Vía telefónica, Pertierra explicó que la jueza Cardone no
absolvió al delincuente, sino desestimó sus declaraciones a Inmigración, lo que aún
pudiera apelar la Fiscalía.
Se supo que Posada viajaba este miércoles en auto desde
Texas con rumbo a Miami, ya que tiene restringido subir a un avión civil.
Considera Pertierra que la magistrada Cardone no tiene la
culpa de haber desestimado los cargos, debido a que estos nunca debieron haber sido
presentados, sino los de asesinato, correspondientes a las 73 personas que murieron en la
nave de Cubana de Aviación, por sabotaje en 1976 del cual Posada fue coautor.
Explicó que si la Jueza llega a condenar a Posada solo por
mentir, le hubiera dado unos 12 meses de prisión, lo que automáticamente lo pondría en
la calle, ya que llevaba más de dos años preso por fraude migratorio.
Precisó el experto que el Gobierno de EE.UU. ha actuado de
mala fe desde el inicio del caso, intentando manipular al sistema jurídico para
esconderse tras las espaldas de los jueces y echarles la culpa de las decisiones.
Explicó que la Fiscalía puede aún apelar la decisión de
la jueza; dar curso a la extradición o encausar a Posada por terrorismo, o que un jurado
de Nueva Jersey lo procese por el asesinato de Fabio di Celmo, joven italiano muerto en el
sabotaje a un hotel cubano, como parte de una cadena de actos terroristas en los cuales
estuvo implicado Posada.
Afirmó el jurista que la batalla política hay que darla
para poder dar la batalla legal, y cuando se depende de la buena voluntad del país donde
esta el acusado, como en este caso, y ese país incumple sus obligaciones de extradición,
solo la indignación de los pueblos, la batalla política, es la que puede forzar a hacer
lo que la ley obliga.
Recordó que sobre esa lucha el pueblo cubano tiene
experiencia y citó el caso del niño Elián, cuando la Casa Blanca tuvo que ceder a la
presión popular en EE.UU. y en el mundo y retornar al infante al seno de su familia en
Cuba, en el año 2000.
En la Mesa Redonda se conoció que en conferencia de prensa
conjunta de los cancilleres Nicolás Maduro, de Venezuela, y Felipe Pérez Roque, de Cuba,
el primero ratificó que proseguirá la batalla por la extradición de Posada Carriles.
Las reacciones oficiales en EE.UU. han sido lacónicas:
Aún revisamos el caso, dijo Dean Boyd, portavoz del Departamento de Justicia;
mientras Bárbara González, de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), declaró que
estudian la situación y tomarán acción apropiada.
Abogados y amigos mafiosos de Posada tergiversan la realidad,
tildan de héroe al criminal y se ufanan al decir que es momento de
celebración.
El periodista Reynaldo Taladrid analizó la entrevista a que
fue sometido Posada Carriles en relación con su ingreso ilegal a EE.UU. y sus actividades
terroristas, y afirmó que, sobre la base de antecedentes jurídicos, los procedimientos
utilizados conducirían invariablemente a invalidar las respuestas por un magistrado, como
acaba de ocurrir.
Puntualizó Taladrid que el jefe de la funcionaria que
interrogó a Posada Carriles es el coronel Emilio González, representante activo de la
mafia anticubana que opera en Miami.
Los analistas recordaron vínculos históricos entre el clan
Bush, Posada Carriles, Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, Orlando Bosh y muchos otros
delincuentes asentados en Miami.
Significaron que no conviene a Washington procesarlos como
asesinos ni pelearse con ellos, porque la Casa Blanca estaría enviando un mensaje
inconveniente a otros terroristas que les sirven en diversas partes del mundo.
Rogelio Polanco, director del diario Juventud Rebelde,
afirmó que durante muchos años las autoridades norteamericanas han manipulado acuerdos,
como los migratorios, y han aprobado leyes que estimulan acciones ilegales contra Cuba,
basándose en la impunidad, como carta blanca que autoriza a seguir las agresiones contra
la Isla.
Representantes estadounidenses, como William Delahunt y José
Serrano, pidieron hoy a George W. Bush que actúe rápidamente para certificar como
terrorista a Posada Carriles y advirtieron que, si no lo hace, estaría enviando el
mensaje al mundo de que el Presidente cree que el terrorista de uno es un combatiente por
la libertad para otros.
Desde EE.UU., Gloria la Riva, dirigente de la coalición
ANSWER, contra la guerra y el racismo, declaró vía telefónica a la Mesa Redonda que los
activistas a través de ese país proseguirán con sus planes de protestas en numerosas
ciudades, incluida Miami, y el 11 de mayo desfilarán con las fotos de las víctimas del
terrorismo anticubano, como tenían previsto. |