La
Habana, 19 may (AIN) Las sospechas de Robert Kennedy sobre la participación de las
pandillas de origen cubano e italiano al servicio de la CIA en el magnicidio de su
hermano, arrojan nueva luz sobre la protección de la familia Bush a Luis Posada Carriles.
El periódico Granma cita revelaciones del Chicago Tribune, el
domingo último, donde se expresa que Robert F. Kennedy sospechóy comenzó a
investigar desde el primer momento--, el 22 de noviembre de 1963, que el asesinato del
Presidente fue una conspiración de esos grupos, pues él conocía mejor que nadie las
motivaciones que los movían, por haber estado trabajando con ellos para derrocar a Fidel
Castro y ahogar a la Revolución cubana, tras el fiasco de Playa Girón.
Las revelaciones aparecen en un artículo en ese diario el domingo
13 de mayo, del escritor David Talbot, sobre su libro Brothers: The Hidden History of the
Kennedy Years, editado en estos días por la afamada firma Simon and Schuster.
Robert Kennedy había aprendido que en Washington lo mejor era
guardar secreto cuando se trabajaba en algo importante. Por eso desinformó durante varios
años, diciendo en público que ninguna investigación traería a su hermano de regreso.
Pero, en realidad, desde esa misma tarde del magnicidio, es posible seguir la pista de su
investigación, ya que comenzó enseguida a utilizar frenéticamente el teléfono desde su
casa en Hickory Hill, y a convocar allí a sus ayudantes principales, para reconstruir los
hilos del crimen.
En el siniestro mundo de espías, pandilleros y terroristas cubanos
de Miami, fue donde Robert Kennedy rápidamente acumuló sus sospechas el mismo 22 de
noviembre. En los años sucesivos hasta su propio asesinato, el cinco de junio de 1968,
pudo reunir un impresionante cuerpo de evidencias que sustentan por qué se sintió
obligado a mirar en esa dirección.
Recientemente fue descubierto que el grupo de oficiales CIA
sospechoso del asesinato del Presidente, estaba presente, más allá de sus funciones, en
el hotel donde fue asesinado Robert Kennedy, el candidato seguro a ganar la presidencia.