La
Habana, 5 jun (AIN) Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, reiteró que
mientras no se haga justicia en el caso del terrorista Posada Carriles, Cuba seguirá
denunciando a la administración de George W. Bush.
El dirigente cubano subrayó que "nuestra denuncia seguirá
persiguiendo a Bush padre, a Bush hijo y a toda su descendencia de patrocinadores del
terrorismo como una maldición gitana, hasta que permitan que la justicia se abra paso,
destaca hoy un despacho desde Beijing, capital de China, de la agencia Prensa Latina.
Alarcón, quien se encuentra de visita en el gigante asiático,
insistió en que los voceros norteamericanos tratan de distorsionar la realidad y
presentar el caso de Posada Carriles como un diferendo bilateral entre Washington y La
Habana o entre Washington y Caracas.
En una rueda de prensa en Beijing, el dirigente cubano recordó que
cuando el sabotaje a un avión civil cubano en 1976, Trinidad-Tobago, que había capturado
a los autores materiales, convocó a una reunión internacional con la presencia de
Barbados, Cuba, Venezuela, Trinidad-Tobago y Guyana.
El titular del Parlamento cubano dijo que esa reunión tuvo lugar
después de una investigación seria e imparcial de los gobiernos soberanos de Trinidad y
Barbados, y se exhortó a todos los países a cooperar con este proceso judicial, que
tendría lugar en Venezuela, lo cual Estados Unidos no cumplió.
Recalcó que ahora Washington tiene sólo dos posibilidades legales:
devolver a Posada Carriles a Venezuela o juzgarlo en su territorio, en virtud de la
Convención de Montreal en su acápite de Terrorismo y aviación, explicó a periodistas
de 27 medios de prensa chinos e hispanos.
Alarcón indicó que documentos desclasificados recientemente en
Estados Unidos demuestran sin ninguna duda cómo Posada Carriles y otros llevaron a cabo
una campaña terrorista en la década de 1970 contra intereses cubanos y caribeños, que
desembocó en la explosión del avión en pleno vuelo, hecho criminal que costó la vida a
las 73 personas a bordo.