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CARLOS BALIÑO, EL FUNDADOR

Por Gerardo Cabrera Prieto (*)

Hablar de Carlos Baliño, es hablar de los orígenes del pensamiento marxista y socialista en Cuba, empeño al que dedicó gran parte de su vida.

Nacido en febrero de 1848, Baliño tuvo que vivir la oprobiosa etapa del yugo colonial español, contra la cual su padre fue un activo luchador en la zona de Pinar del Río durante la guerra independentista iniciada en 1868.

Esta actividad le valió el destierro para él y su familia. En territorio norteamericano Baliño comenzó a forjar sus pensamientos que lo identificaron con el movimiento obrero y las ideas socialistas. En Estados Unidos, igualmente, entraría en contacto con la labor organizativa para una nueva guerra llevada a cabo por José Martí.

Existen varios factores que contribuyeron a su formación proletaria y antimperialista, entre los cuales destacan como los más significativos sus primeras manifestaciones de rebeldía contra el racismo, su incorporación a las fábricas de tabaco, lo que le permitió conocer de las vicisitudes y necesidades de estos proletarios, así como también la participación en el movimiento obrero del sur estadounidense.

Trató de extender sus profundas ideas antiimperialistas a quienes le rodeaban, no solo a través de charlas sino traduciendo importantes escritos que ponían al desnudo la ambición desmedida de los empresarios capitalistas, tales como las recogidas en el artículo titulado "Los banqueros americanos apoderándose de América Latina", publicado en The Daily Worker.

Su vinculación a José Martí contribuyó a profundizar y a la vez hacer más patente sus ansias de independencia para Cuba. Así, durante su estancia en Tampa y Cayo Hueso realizó varios discursos y publicó diversos escritos, en los que exhortaba a los trabajadores emigrados a luchar por la liberación de la Patria como primera condición, para después hacerlo por los intereses de clases.

En enero de 1892, cuando se firman las bases del Partido Revolucionario Cubano, Baliño es uno de los firmantes, y en abril como presidente del Club Revolucionario Francisco Vicente Aguilera, votará a favor de Martí como delegado del nuevo órgano.

Para esa fecha gracias a su prestigio, en más de una ocasión será designado para ocupar cargos en la directiva del Partido ante la ausencia de algunos de sus dirigentes, como por ejemplo, cuando sustituye a José Dolores Poyo como presidente del Consejo.

Al concluir la dominación colonial española regresa a la Isla y se une a Diego Vicente Tejera con la intención de formar un partido proletario, pues considera que solo la lucha política puede dar el poder a la clase obrera.

Su labor se encaminó fundamentalmente a propagar las ideas del marxismo en Cuba y combatir las corrientes anarquistas y reformistas dentro del movimiento obrero. En 1903 encabeza el Club de Propaganda Socialista, primer núcleo divulgador de las ideas de Marx y Engels en la Isla. Posteriormente asumirá la jefatura de la Agrupación Socialista de La Habana.

Con gran sentido político supo ajustar su pensamiento y acción a las correspondientes situaciones históricas. Así, por ejemplo, al conocer a Julio Antonio Mella y lo que este representaba dentro del movimiento estudiantil, comprendió la necesidad de mantener estrechos vínculos con este.

No es por tanto casual que ambos sostuvieron una amistad fraterna por muchos años, que juntos organizaran la Universidad Popular José Martí, e integran el consejo de redacción de la Revista Juventud que Mella dirigió, y más tarde de las agrupaciones comunistas.

Ambos fueron los principales artífices de la creación del Partido Comunista de Cuba en agosto de 1925, bajo el gobierno dictatorial de Gerardo Machado, teniendo que desarrollar su labor en muy difíciles condiciones, la mayor parte del tiempo en la clandestinidad por la persecución de sus líderes.

A pesar de su avanzada edad Carlos Baliño no se daba por vencido y trabajaba con fervoroso entusiasmo, hasta que una cruel enfermedad minó por completo su desgastado organismo, lo que le ocasionó la muerte el 18 de junio de 1926, privando a la clase obrera y al movimiento comunista, acabado de surgir, de uno de sus líderes más experimentados y capaces.

(*)Investigador del Instituto de Historia de Cuba

Agencia  Cubana de Noticias (AIN) 2006