Anexionistas se
atragantan de ilusiones vanas en Miami
Por Roberto Pérez Betancourt
La Habana, 3 ago (AIN) La extrema derecha anexionista radicada en
Miami se atraganta de vanas ilusiones, mientras el gobierno de EE.UU. eleva su abierta
injerencia en los asuntos de Cuba, se denunció en Mesa Redonda Informativa.
Analistas del popular programa de la televisión y radio cubanas
coincidieron este miércoles en criticar las ansias irracionales de odio, evidentes entre
terroristas de origen cubano, dependientes de los dictados de la Administración de George
W. Bush, quienes fraguan nuevos planes agresivos contra el pueblo de la Isla.
Precisaron los panelistas que en Cuba prevalece un clima de
tranquilidad, laboriosidad y atención a las tareas de la defensa, en correspondencia con
el pedido del Comandante en Jefe Fidel Castro, convaleciente de una delicada intervención
quirúrgica, quien llamó al pueblo a luchar y trabajar.
Randy Alonso, moderador de la Mesa Redonda, dio a conocer que el
presidente norteamericano, en un comunicado calificó hoy arbitrariamente de
"incertidumbre" la situación actual en Cuba y amenazó con "tomar
nota" de quienes obstruyan sus aspiraciones de lograr un cambio de régimen en la
Isla.
En desafío a la más elemental ética, los congresistas
republicanos Mario y Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ross-Lehtinen, el demócrata Bob
Menéndez y los senadores por la Florida, Mel Martínez y Bill Nelson, se reunieron con
funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. para conspirar contra el Estado
cubano.
Tony Snow, portavoz de la Casa Blanca, anunció que los aludidos
"debatieron la situación creada por la reciente cesión de poderes del gobernante
Fidel Castro a su hermano, el ministro de Defensa Raúl Castro y el incremento inmediato
de las emisiones de TV Martí".
El periodista Reinaldo Taladrid recordó que con el presupuesto
multimillonario aprobado para ilegales transmisiones de radio y televisión contra Cuba se
benefician clásicos usufructuarios del negocio de la contrarrevolución, quienes han
servido a los intereses de la actual Administración.
Precisó que la señora Ross-Lehtinen declinó referirse a temas
tratados en la reunión de referencia, aunque se conoce que tanto ella como Díaz-Balart
han pedido públicamente el asesinato de Fidel Castro, lo que constituye una trasgresión
de las propias leyes norteamericanas.
Sobre mítines de alcohólicos que protagonizan elementos
anticubanos en la calle Ocho de Miami para alegrarse de la enfermedad de Fidel, Taladrid
los caracterizó a partir de un reporte de una periodista del diario español de León,
que dibujó a los reunidos con su mojito -bebida alcohólica- en la mano y la bandera
norteamericana enarbolada.
La periodista Arleen Rodríguez advirtió que las recientes
declaraciones de los voceros norteamericanos no contienen nada nuevo, sino más de la
misma bravuconería.
Recordó que el señor Snow se ha referido a los millones de dólar
dispuestos por EE.UU. para desestabilizar a la nación cubana.
Sin embargo, agencias de prensa internacionales han difundido
entrevistas con sencillos pobladores de la Isla, en las que éstos reiteran su
disposición combativa para enfrentar y rechazar cualquier intento de agredir a su patria.
La televisión cubana transmitió reportajes de televisoras
extranjeras y nacionales, demostrativos de la voluntad solidaria de diversos sectores con
Fidel y Raúl, y de pleno respaldo a la Revolución.
Abundaron los testimonios en los méritos históricos de los citados
dirigentes y criticaron el accionar de los enemigos del pueblo, aliados con el
injerencismo del gobierno estadounidense, en tanto reporteros extranjeros constataron el
clima de normalidad prevaleciente en Cuba.
En la Mesa Redonda se dieron a conocer decenas de nuevos mensajes de
solidaridad que muestran preocupación por la salud de Fidel, enviados por jefes de
estado, dirigentes de partidos políticos y de organizaciones sociales, diputados,
intelectuales, y varios ganadores del Premio Nobel, entre otros.
Lázaro Barredo, director del diario Granma, citó declaraciones de
Jorge Más Santos, cabecilla de la Fundación Nacional Cubano-Americana, de amplio
expediente terrorista, quien afirmó que se considera responsable de velar por los
intereses del pueblo cubano, llamó a fomentar alzamientos civiles y militares y orquestar
un golpe de Estado en la Isla.
Ridículamente, Mas Santos afirma que para sus trasnochados
propósitos recibió apoyo de jefes de Estado de El Salvador, Nicaragua, República
Dominicana y República Checa, así como de líderes como José María Aznar y Lech
Walesa", personajes de conocida ejecutoria servil a los intereses de Washington,
precisó Barredo.
Sumados al carro de ensueños y pesadillas, también hay
congresistas de la extrema derecha norteamericana, quienes presentan proyectos de Ley para
acelerar la entrega de 80 millones de dólares -ya aprobados- para entregarlos a
ejecutores del plan conspirativo "de transición" contra Cuba, señaló Rogelio
Polanco, director del diario Juventud Rebelde.
Añadió que la actitud de esos legisladores en el congreso
norteamericano es una prueba más de su oportunismo electorero, mientras otros, como José
Serrano, alzaron su voz para criticar el comportamiento del gobierno estadounidense. .
La única forma de aplicar el Plan Bush para la anexión de Cuba a
Estados Unidos sería por la fuerza, y así tampoco podrán hacerlo, porque la
Revolución, con su Partido, está lista y preparada para impedirlo, como ha dicho Fidel,
y Raúl está firme al timón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, integradas por todo
el pueblo, sin retórica, recordó Polanco.
Al término de la Mesa Redonda se difundieron mensajes solidarios
con Fidel, enviados por Fernando González, Ramón Labañino y Antonio -Tony- Guerrero,
tres de los cinco héroes cubanos luchadores antiterroristas injustamente encarcelados
desde hace ocho años en Estados Unidos.
También trascendió que la fiscal primera Mercedes de León, de
Panamá, llamó a ex funcionarios de la ex presidente Mireya Moscoso para comparecer en
juicio, vinculados con la ilegal excarcelación en el año 2004 del terrorista Luis Posada
Carriles y otros compinches, que cumplían condenas por cargos probados. |