Sesiones de
la Comisión de Derechos Humanos en recta final
Ginebra, 19 abr.-El 61 período de sesiones de la Comisión de
Derechos Humanos (CDH) entra este martes en su recta final sin resolver problemas de fondo
que la aquejan y que demandan transformaciones radicales, señala un reporte de Prensa
Latina.
El debate en ciernes sobre la transformación propuesta por el
secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, podría incluso reforzar las
condiciones por las que la CDH ha perdido credibilidad.
La discusión evidencia el cisma que divide a países
industrializados de los del Tercer Mundo, a despecho de que algunos de estos últimos
sigan la sintonía impuesta por los primeros.
Tras seis semanas de trabajos en este foro se puede observar la
inoperancia de la Comisión, cuyas resoluciones de condena a naciones del Sur atizan la
confrontación.
Ese resultado está bien lejos del principio del organismo mundial
que consagra la cooperación internacional, pero que en Ginebra se convierte en tribunal
inquisidor.
Al respecto, Cuba instó la víspera a superar desequilibrios
crecientes en las estructuras de funcionamiento de la entidad, que van en detrimento de
los países en desarrollo.
La delegada cubana María del Carmen Herrera Caseiro expresó la
preocupación de su país acerca de la composición geográfica del personal de la Oficina
del Alto Comisionado, así como de su neutralidad, integridad e independencia tanto
individual como colectiva.
Indicó que tales condiciones inciden a la hora de la elaboración
de informes solicitados por la Comisión y repercuten en el desempeño de los mandatos y
órganos de la CDH, así como en la cooperación y asesoramiento a los Estados, entre
otras muchas tareas.
Indicó que el grupo de Europa Occidental y otros Estados, donde se
agrupan las naciones más desarrolladas, tiene más funcionarios asignados que el resto
del mundo en su conjunto.
Herrera Caseiro también se refirió a las diferencias en la
asignación de recursos y el soporte a los mecanismos de la Comisión para el desempeño
de sus mandatos, por lo que privilegia la esfera de los derechos civiles y políticos y
convierte el tema nueve de su agenda en terreno de clara confrontación Norte-Sur.
Es por ello que resulte una tarea titánica, y hasta ahora
imposible, que Estados Unidos sea señalado aquí por las torturas y el limbo carcelario
en que mantiene a los prisioneros de su guerra global antiterrorista.
Hoy debe tener lugar la tercera y última ronda de consultas de una
propuesta cubana para que la CDH investigue la situación de los detenidos en la base
norteamericana en Guantánamo, asunto que Washington no quiere que sea ventilado. |